Publicado, Jueves 31 de Octubre de 2019

Creciendo como profesionales humanistas

Compartir un momento de alegría y diversión con los niños, jóvenes y adultos que viven en el Hogar de Protección Pajarito Azul en Managua, fue lo que hicieron docentes del Departamento de Idiomas de la Facultad de Ciencias y Sistemas de la UNI (FCYS), actividad en la que también participaron estudiantes de esta Facultad.

La delegación llevó paquetes de ayuda (enseres y juguetes), para colaborar con esta institución humanitaria que brinda un hogar, afectó y cariño a personas a nivel nacionalen situación de abandono y maltrato.

La Jefa de Departamento de la FCYS- UNI, MSc. Gladys López, explicó que esta iniciativa ya se ha realizado con otras organizaciones benéficas, pues lo que se busca es poder llevar un poco de amor a los sectores más vulnerables de la sociedad.

“El objetivo en sí es sensibilizar a la comunidad universitaria alrededor de los sectores vulnerables de la sociedad nicaragüense; nació como una inquietud de proyectarnos no sólo como tecnológicos sino también como seres humanos con valores y preocupación por los sectores más desprotegidos”, compartió la MSc. López.

Durante la mañana se compartieron juguetes, caramelos, palomitas de maíz, piñatas y buena música que puso a bailar a todos los presentes.

“Estamos seguros que nuestros muchachos la pasaron increíble hoy con esta actividad que la UNI vino a realizar, es importante que la universidad comience a involucrar a los estudiantes a este tipo de labores sociales con el objetivo de crear conciencia, que así como van a crecer profesionalmente lo hagan personalmente; es una experiencia maravillosa los jóvenes son el futuro del país y así como avanzamos en tecnología avancemos en valores”, expresó la Coordinadora Técnica del Hogar de Protección Pajarito Azul, Lic. Arlen Guevara.

El Br. Abner Navarro, Vicepresidente de la Asociación de Estudiantes de Ciencias y Sistemas (ANECIS), UNEN- FCYS, nos compartió, “este tipo de experiencias nos ayuda a concientizarnos, nosotros no somos máquinas y como estudiantes necesitamos este tipo de intercambio para sensibilizarnos, saber cómo está el mundo alrededor de nosotros, ya que un ingeniero de verdad sabe que más allá de un aula de clase, del área de trabajo hay personas que necesitan sentirse queridas”.

El Hogar de Protección Pajarito Azul fue fundado hace 25 años, en él viven 85 residentes en las edades de 07 a casi 50 años de edad donde los niños, jóvenes y adultos viven en familia, encuentran calor humano, comprensión, afecto, educación, rehabilitación, preparación laboral, recreación y atención especializada./Lic. Vanessa Bordas A.